British Warship Recognition: The Perkins Identification Albums

Volume I: Capital Ships, 1895–1939

British Warship Recognition: The Perkins Identification Albums

In the inter-war years Richard Perkins, a keen amateur photographer and avid collector, amassed one of the worlds largest personal collections of warship negatives. This he eventually bequeathed to the National Maritime Museum, where it still forms the core of the historic photos naval section. While he was actively acquiring photos, he found that many were neither identified nor accurately dated, so he began to compile an album of his own drawings, which incorporated as much detail as possible on individual ships that could be amended as he discovered more information. His main concentration was on features differentiating ships of the same class and, wherever possible, precisely dating alterations to their appearance, all portrayed in exquisite multi-coloured annotated line drawings. This project grew into an enormous resource covering virtually every Royal Navy ship from 1860 to 1939, when security restrictions forced Perkins to stop work. This material was also donated to the NMM, where it was bound into eight large folio volumes that became a key reference for the curators of historic photos, but unknown and almost inaccessible to the interested public. This makes this first publication an event of the utmost importance for every enthusiast and ship modeller it reproduces all the drawings at full size and in colour, and will eventually form a multi-volume set of unique reference value.

Warship 2017

Warship 2017

Warship 2017 is devoted to the design, development and service history of the world's combat ships. Featuring a broad range of articles from a select panel of distinguished international contributors, this latest volume combines original research, new book reviews, warship notes, an image gallery and much more to maintain the impressive standards of scholarship and research from the field of warship history. This 39th edition features the usual range of diverse articles spanning the subject by an international array of expert authors.

Pecadores en las manos de un Dios airado

Pecadores en las manos de un Dios airado

Edwards y el Gran Despertar Según una tradición, no estaba programado que Edwards predicara en la capilla de Enfield el 8 de Julio [1741], pero lo hizo en sustitución de otro predicador. Aparentemente, el Gran Despertar no había llegado aún al distrito y reinaba allí una total indiferencia de que sucediera o no, tanto que cristianos de distritos vecinos habían dedicado casi toda la noche anterior a la oración, no fuera que “mientras las lluvias divinas sucedían todo alrededor”, no las hubiera en Enfield. Edwards tomó como su texto Deuteronomio 32:35: “A su tiempo su pie resbalará”, repitiendo un sermón que había predicado en su propia iglesia poco antes sobre el tema: “Pecadores en manos de un Dios airado”. [Eleazer] Wheelock reportó a [Benjamín] Trumbull cómo los presentes, que había caracterizado como “indiferente y presumida”, tanto habían cambiado antes de finalizado el sermón que se habían “humillado con una convicción tremenda de su pecado y peligro”. –Iain Murray, Jonathan Edwards: A New Biography (Edinburgo, Banner of Truth, 1987), 168. La predicación por medio de la cual el espíritu de estupor fue abatido en la década de 1730, era escrutadora y convincente. Se estaba levantando un grupo de hombres para quienes la gravedad del pecado, la posibilidad de una profesión falsa de fe en Cristo y la indiferencia de un mundo perdido les era una carga apremiante. Detrás de sus declaraciones públicas estaba su visión de Dios y de la eternidad. Sus valles de humillación personal se habían convertido en valles de visión y, como dijera alguien que siguió en los pasos de Edwards siglos después: “Cuando los pastores captan una vista del valle de visión, y del abismo sin fondo en el cual cada hueso se va hundiendo, sienten que es importante advertir y alarmar a los pecadores, y solo entonces predican para muerte, predican para la eternidad, predican para el tribunal de Dios, predican para el cielo y predican también para el infierno”.—Ibid, 133. Autor: Jonathan Edwards (1703-1758)